miércoles, 13 de mayo de 2009

El viejo que no salía en los cuentos




¿La literatura cambia la realidad? ¿O es la realidad la que cambia la literatura? Esto parece preguntarnos la española Pilar Mateos en su libro El viejo que no salía en los cuentos.

Benito se ha ido a vivir con su hija y con su nieto Valentín a la ciudad. Tantos autos, tantas calles, tanta gente confunden al pobre viejo que casi no puede ver. Entonces la sobremesa con Valentín se convierte en el mejor momento del día, cuando puede encontrarse con Gulliver, Peter Pan, Caperucita o Jim Hawkins; cuando escucha las historias de tantos valientes piratas y
aventureros cuyas andanzas se reseñan en esos gruesos libros que él no puede leer.

Un día Benito se da cuenta de que en los libros que lee su nieto todos los personajes principales son niños o jóvenes... nunca aparece un viejo. "Y los viejos somos muy importantes", dice molesto; entonces abuelo y nieto comenzarán la búsqueda de un libro con un personaje viejo que sea importante. Y mientras, tanto, Benito se aventura a caminar por la ciudad y en estas andanzas conocerá a un atufado carpintero y su jóven hijo, que quiere ser cosmonauta... una historia que él recuerda ya haber leído en un libro.


Si quieres saber cómo termina esta historia te recomendamos leer El viejo que no salía en los cuentos, de Pilar Mateos. Está editado por el Fondo de cultura Económica en su colección A la orilla del viento. Para niños que ya leen bien.

1 comentario:

Nelid dijo...

Sin duda una recomendación por demás interesante. Chicos: agréguenlo a su lista de pendientes.
En cuanto a las preguntas tan intrigantes, pienso que se prestan la una a la otra. Digo, ¿cuántas veces no hemos sabido de historias que resultan difíciles de creer y que son reales? ¿acaso no hemos pensado que parecen un cuento sacado de algún lugar?
Muchas veces los escritores crean a sus personajes de humanos fabulosos que encontramos en la realidad. La literatura nos hace soñar en cómo podría ser una aventura, (o nuestro mundo) si nuestros personajes fantásticos favoritos fueran reales.
Literatura y relidad se alimentan una a la otra para ofrecernos muchísimas oportunidades para soñar y pensar diferente. Quizás algunos digan que la literatura no cambia la realidad, pero pienso que a nosotros sí puede llegar a cambiarnos aunque sea un poquito, una porque nos enseña y otra porque nos regala imágenes y vivencias preciosa cuando nos escapamos un ratito de la realidad. ¿No han encontrado un libro o cuento que los haga sentirse extraños o diferentes después de leerlo? Yo sí.
Si acaso alguien dice que no, no creo que no tarde mucho en encontrarlo en esta interesante búsqueda.
Saludos.

Nelid.